Tradición platera en México: tras la conquista de la plata

Al recibir los regalos tan suntuosos de Moctezuma, los españoles comprendieron la riqueza que existía en México. Luego de la conquista, recorrieron Nuevo Mundo en busca de yacimientos de oro y plata. Por lo general, los encontraron en terrenos áridos, poco poblados y lejanos a los primeros establecimientos españoles.

Hasta mediados del siglo XVI se levantaron minas, principalmente de plata, en lugares como los actuales Estado de México (Zumpango), Guerrero (Taxco), Nayarit, Jalisco, Colima, Aguascalientes, Zacatecas, San Luis Potosí y Durango.

En 1535, a 14 años de la conquista, el primer Virrey, don Antonio de Mendoza, por ordenes de España, fundó la primera Casa de Moneda en el Continente Americano, justo detrás de la casa de Hernán Cortés. Ahí se fabricaban piezas burdas, a golpe de martillo, una por una, en plata y cobre. Éstas fueron la unidad monetaria de ese entonces y se les denominó reales, conforme a los deseos de la Corona.

En 1569, la Casa de Moneda se muda al Palacio de Moctezuma, a un costado de la Plaza de Armas junto a Palacio Nacional, donde posteriormente se crearía el Museo Nacional de las Culturas.

 

SONY DSC

 

¿Sabías que… la calle de Moneda lleva su nombre gracias a estos sucesos históricos? En un par de siglos, se amplió el local y se introdujeron máquinas acuñadoras, por lo que se mejoró la fabricación de las monedas y la casa se volvió única en su género.

Mientras todo esto ocurría en la capital, comenzaba la explotación minera en Zacatecas, uno de los principales centros plateros de México hasta el día de hoy, pero esa historia será contada en la siguiente ocasión.