Te quiero verde: jade

Desde China hasta Mesoamérica, fue la joya preferida de los emperadores. En algunos civilizaciones, como la maya, era más valiosa que el oro. El jade es una de las piedras más bellas del mundo, su dureza es comparable con la del acero y, a nivel místico, se le asocia con cualidades curativas, espirituales y de nobleza.

 

 

Quizá su uso más famoso está en la formidable máscara del rey maya Pakal, pues en Guatemala se encuentra su principal yacimiento en América; en el resto del mundo se encuentra casi exclusivamente en China y en Myanmar.

 

 

Se le ha llamado también “la piedra de la creación” y su eco perdura inmortalizado en la poesía de Nezahualcóyotl, pero sobre todo queda en nuestra memoria, en el color verde profundo e infinito que a veces sólo se puede imaginar.