Quebrada de Jaspe

Existe un oasis en el Parque Nacional Canaima, en Venezuela. Se trata de la Quebrada de Jaspe, un nicho tras una serie de cascadas, donde el suelo no es de arena, ni de tierra. Su fondo es una superficie lisa de jaspe, una piedra roja y negra, principalmente, compuesta por una mezcla de cuarzo cristalino y sílice.

En este lugar paradisiaco, el agua mantiene un nivel menor a 5 centímetros, por lo que no es necesario saber nadar para sentir el masaje de la corriente de sus aguas. Además, tampoco hay riesgo de perder el paso, pues no existen piedras sueltas.

Quebrada

Por si fuera poco, los árboles que enmarcan este río, con sus caídas de agua, miden más de 20 metros de altura. Es una fortuna que este monumento natural, junto con todo el Parque Nacional Canaima, esté protegido por las leyes venezolanas y se encuentre en la lista de Patrimonio de la Humanidad, de la UNESCO.