El papel del mercurio en la obtención de la plata Colonial

Fue el sevillano Bartolomé de Medina (1497-1585) quien descubrió el proceso de amalgamación. Esto consistía en utilizar mercurio para mezclarlo con plata molida y depositar la mezcla por alrededor de dos meses en grandes patios. Posteriormente esta amalgama era lavada y fundida, con lo que se obtenía una plata más pura y, a la vez, se recuperaba parte del mercurio, que podía ser reutilizado.

Debido a su eficacia, este proceso fue introducido a mediados del siglo XVI en América, lo que constituyó una revolución en la industria minera de la época. Sin embargo, el mercurio o azogue (como era el nombre antiguo de este metal) debía ser importado.

mercurio

Por ello, durante todo el periodo colonial, una de las principales preocupaciones de la Corona fue asegurar el abastecimiento de azogue a los dos principales productores de plata: Nueva España y Perú. Así que enormes remesas de mercurio eran enviadas desde las minas de Almadén, España, a través del puerto de Sevilla.

Aquí entra la participación de una familia alemana de banqueros, los Fugger, quienes tenían el control de estos yacimientos, y que se dedicaron a extraer y exportar el mercurio desde los años 1550 hasta 1645. Los Fugger consiguieron aumentar la producción de plata en el nuevo continente.