Consejos para cuidar tus piezas de ónix

 

Todas las piedras sufren de erosión; las condiciones de su medio ambiente, los flujos de agua e incluso el viento poco a poco desgastan los materiales hasta moldearlos con nuevas formas. Este proceso puede durar miles de años y generar bellísimos “accidentes”.

Aretes Ónix Verde

Debemos el larguísimo lapso de tiempo en el que ocurren al hecho de que una piedra puede pasar décadas sin ser tocada, recibir un rayo de luz o gota de agua, pero esto no sucede con nuestros anillos, pulseras y aretes, que día a día se pueden rayar, opacar y recibir los agresivos componentes de las cremas y maquillajes.

Aretes Onix Verde

Aunque no lo parezca, el ónix es particularmente delicado debido a que no se trata de una piedra, sino de un óxido de silicio, es decir, un cristal similar al cuarzo. Por ello es importante que su mantenimiento sea el adecuado:

  • No utilices los limpiadores que usarías en una ventana o en pisos, pues en ocasiones contienen ácidos fluorhídricos que son altamente agresivos con los sílices como el ónix.
  • Evita utilizar lijas; la textura abrasiva del material, por refinada que sea, producirá pequeños rayones.
  • Adiós al ultrasonido, es excelente para el zirconio de los dientes postizos pero pésima para una gran cantidad de piedras como el ónix.
  • Si se trata de aretes, colócatelos después del spray para el cabello y, si son anillos, después de las cremas.

 

Aretes Ónix

¡Pero no te preocupes! para limpiar nuestras joyas de ónix sólo basta una cosa: un trapo húmedo y nada más. Procura los movimientos circulares y si notas un rayón no ejerzas una presión excesiva, ni trates de “sacarlo”, sólo talla periódicamente y pronto irá desapareciendo.